|
|
||||||||
Resúmen: Se acepta generalmente que la acción de la quinina en la malaria es la de un veneno protoplásmico, mediante una afinidad especial de aquella por los plasmodias de la enfermedad.
Hemos hecho ciertos experimentos con el objeto de determinar si la quinina, añiadida a los cultivos de los plasmodias en cantidades correspondientes a las dosis terapéuticas humanas, obstaculiza o no su crecimiento o si los destruye.
A una cantidad de sangre que contenia P. falciparum le fué añadida una solución concentrada de di-hidroclorido de quinina y puesta seguida en la incubadora. No sólo no se desarrollaron en lo más mínimosino que cinco horas más tarde todas habían muerto. Aquellas contenidas en el tubo de gobierno se desarrollaron; muchas llegando a su madurez dentro de un período de veintinueve horas.
Otros experimentos nos dieron a saber que, veinte minutos despúes de haber sido añadida la quinina a la sangre, ambos, células y suero aún contenían suficiente cantidad de quinina para prevenir el desarrollo de los plasmodias.
Los experimentos fueron repetidos dos veces y los resultados fueron siempre idénticos.
La información obtenida prueba lo correcto de la opinión generalmente aceptada que la quinina actúa como veneno protoplásmico directo con afinidad especial para los plasmodias de la malaria.
1 Read at the eighteenth annual meeting of the American Society of Tropical Medicine, May 23, Washington, D. C.
| HOME | HELP | FEEDBACK | SUBSCRIPTIONS | ARCHIVE | SEARCH | TABLE OF CONTENTS |